Historia de la Riviera Francesa

Murallas Monaco, The rock

Murallas antiguas en "La Roca"

Port Hercule, Monaco

Puerto Hércules y "La Roca"

Principado de Mónaco, Palacio de los Príncipes

Guardia Real y cañones antiguos en el Palacio de los Príncipes

La historia de Mónaco se remonta a la Edad de Piedra, cuando empezaron a surgir los primeros asentamientos, cuyos restos se pueden ver en el Museo de Antropología Prehistórica de Mónaco. La tribu de los ligures fue la primera en poblar el área en el siglo VI a.C. A lo largo de los siguientes siglos, los fenicios y los griegos llegaron a dominar la región, y, con el auge de Roma, pasó a ser territorio romano. Sin embargo, no fue hasta la llegada de los genoveses cuando Mónaco cobró una mayor importancia.

Los genoveses construyeron un fuerte sobre la denominada “La Roca” en 1215 y empezaron una campaña para poblar Mónaco. Durante una época de disputas internas entre los genoveses, la familia Grimaldi (la actual familia en el poder en Mónaco) decidió tomar la fortaleza de otra familia genovesa rival. Para ello, idearon un plan que pasaría a la historia: las tropas asaltantes se disfrazaron de monjes para poder así acceder a la impenetrable fortaleza, y al estar dentro tomaron el control por la fuerza. Hasta el día de hoy se dice en Mónaco "el hábito no hace al monje".

Desde entonces y salvo ciertas excepciones, los Grimaldi han regentado Mónaco. Durante un siglo también fue un protectorado español cuando el príncipe de Mónaco vio necesaria la protección foránea de España contra el reino francés. Durante la revolución francesa, la familia real monegasca también fue desposeída de sus títulos y el palacio real se convirtió en un hospital y después en un refugio para los pobres. Con la caída de Napoleón, el rey de Francia devolvió a la familia real su independencia. En el congreso de Viena se acordó que Mónaco fuera un protectorado de Cerdeña hasta 1860, año en el que volvió bajo la tutela de Francia. Un año más tarde, y con disturbios en los territorios monegascos, Mónaco cedió las poblaciones de Roquebrune y Menton (pertenecientes a Mónaco desde el siglo XIV) a Francia a cambio de cuatro millones de francos.

En 1856 se comenzó a plantear la idea de construir casinos en el principado, pero no fue hasta 1863 cuando se fundó el famoso Casino de Monte-Carlo. Su atractivo como destino turístico se incrementó enormemente en 1868 con la llegada del ferrocarril.

Mónaco también fue escenario de la persecución de los judíos por parte de los nazis durante la segunda guerra mundial. Con la rendición de Francia, Mussolini decidió conquistar Mónaco en 1943 y situarlo bajo control italiano. Pero al caer su gobierno, los alemanes invadieron el principado e hicieron redadas buscando a los judíos. Mónaco fue liberada por los estadounidenses el 3 de septiembre de 1944.

En la historia reciente de Mónaco, los principales hitos han sido el Grand Prix de Mónaco (la Fórmula 1 en tiempos más recientes) y el torneo de tenis profesional Masters 1000 de Monte-Carlo. El principado también fue el centro de atención mundial en el siglo XX por la unión entre su realeza y Hollywood con el matrimonio del Príncipe Rainiero III y la famosa actriz ganadora de un Óscar, Grace Kelly.

La historia de Cannes está fuertemente enlazada con la historia de las islas Lérins. En el siglo II a.C., tribus ligures asentaron las islas de St. Honorat y Ste. Marguerite. Posteriormente, los romanos desplazaron las tribus y establecieron un fuerte en la colina "Le Suquet" que vigilaba el puerto. Durante los siglos IV y V d.C., las islas Lérins se poblaron bajo la dirección de dos monjes, Honorat y Caprais, que fundaron una ermita en las islas. La abadía que construyeron en la isla se convertiría en uno de los centros teológicos más importantes de Europa. Por la abadía pasaron numerosos clérigos, entre los cuales se cuenta que se encontraba San Patricio, el evangelizador de Irlanda, que se cree pudo haber pasado un tiempo estudiando en la isla.

En la Edad Media, las islas fueron blanco de ataques sarracenos que provocaron la construcción de monasterios fortificados y, a finales del siglo XI, de la torre de Le Suquet. Durante este tiempo, los monjes abandonaron las islas por la falta de seguridad y habitaron la colina fortificada de Cannes.

En el siglo XVI, la población de Cannes se fue reduciendo enormemente por la guerra entre Francia y el Sacro Imperio Romano Germánico y por la subsecuente epidemia de peste, que asoló la ciudad. Los españoles invadieron la isla de Ste. Marguerite en 1635 y expulsaron a los monjes que hasta entonces regían la zona de las islas junto con Cannes. Sin embargo, los monjes volvieron dos años más tarde con la reconquista de la isla. Entre 1687 y 1698, la isla fue prisión del enigmático Hombre de la Máscara de Hierro, de cuya identidad se ha especulado durante siglos. El siguiente siglo vio las islas ser atacadas de nuevo, esta vez por los ingleses y austriacos, aunque enseguida los franceses les expulsaron.

En 1898 se completó la construcción del puerto de Cannes y se abrió el Casino Municipal. En esta época también se construyeron las vías ferroviarias, las avenidas principales de Cannes y florecieron los hoteles y comercios lujosos. Cannes se había asentado como destino favorito de ingleses y alemanes acaudalados antes de la primera guerra mundial, y, con el final de la guerra, se estableció también como destino turístico de la jet set estadounidense.

El 20 de septiembre de 1946, tuvo lugar el primer Festival de Cine de Cannes en el Casino Municipal, que se siguió celebrando hasta 1982 en el palacio La Croisette antes de pasar al actual palacio de festivales. Actualmente, el Festival de Cine de Cannes se ha convertido en un referente en el reconocimiento de la calidad y el valor artístico de películas, directores y actores de todo el mundo.

Boulevard la Croisette, plage la Croisette, Cannes

Boulevard la Croisette

Le Suquet, Cannes

Colina Le Suquet

Le Suquet, Cannes

Isla Sainte-Marguerite

En el siglo V a.C., los griegos fundaron Antipolis como un puerto comercial que llegaría a su apogeo con la llegada de los romanos. Con la caída del Imperio Romano de Occidente, Antipolis cambió de nombre a Antiboul. Durante la Edad Media la importancia de la ciudad empezó a decaer y, dados los frecuentes ataques de sarracenos y piratas, el obispado de Antiboul eventualmente se trasladó a Grasse.

A lo largo de su historia, Antibes atravesó numerosos procesos de fortificación, siendo el más importante la fortificación del puerto, llevada a cabo por el ingeniero militar Vauban en el siglo XVIII. A finales del siglo, el pueblo alojó al joven Napoleón, que iba escalando en las filas del ejército. A pesar de la cercana relación que tuvo Napoleón con Antibes, cuando volvió de su exilio en la isla de Elba, había perdido ya el favor de sus habitantes. Debido a este enfriamiento, decidió desembarcar junto con sus hombres en Golfe-Juan.

En el siglo XIX, Antibes empezó a cobrar importancia como lugar de verano entre los ingleses y rusos de clase alta, dando comienzo a la época dorada de la Costa Azul. Además de atraer a las élites, la región resultó popular entre artistas y celebridades de todo tipo. Cuando el famoso Picasso llegó a Antibes en 1946, fue invitado a quedarse en el castillo Grimaldi, que la ciudad había adquirido dos décadas antes. En los seis meses que se quedó ahí, Picasso pintó y realizó numerosas obras de cerámica y tapicería, que acabaría legando a la ciudad. El castillo Grimaldi eventualmente se convirtió en el Museo Picasso, que hoy expone las obras del querido artista.

Port Vauban, Fort Carré, Antibes

Port Vauban desde Fort Carré

Como muchas localidades de la Costa Azul, las tribus ligures fundaron Niza, y posteriormente la poblaron los fenicios y los griegos. Cuando llegaron los romanos, ocuparon la población original (donde luego construirían el castillo medieval) y fundaron una fortaleza que posteriormente se convertiría en el núcleo del pueblo de la época –Cemenelum–. Sus ruinas se encuentran en el barrio que hoy en día se conoce como Cimiez. Muchos de los restos de esta población todavía son visibles, y en el sitio arqueológico de Cimiez se pueden ver las ruinas semi-intactas de un anfiteatro y un complejo de termas romanas. Los visitantes que quieran experimentar a fondo el Cimiez romano pueden acudir al Museo Arqueológico de Niza, justo en frente del anfiteatro y al lado del Museo de Matisse.

Arenas de Cimiez, Niza

Sitio Arqueológico galo-romano en Cimiez

Place Massena, Nice, France

Plaza Massena

Durante la época medieval, los otomanos y sarracenos asaltaron Niza varias veces, naciendo en una de ellas la figura heróica de Catarina Segurana. El condado de Niza cambió varias veces de manos, siendo una buena parte de la época medieval un territorio italiano bajo el control de los condes de Saboya. Sin embargo, en 1860, Niza pasó definitivamente a Francia, con la realización de un referendo entre la población de la ciudad. En esta época Niza empezó a cobrar importancia como destino turístico, en particular con la llegada de la burguesía y aristocracia inglesa y rusa. Tanta influencia tuvieron estos acaudalados visitantes sobre la costa que inclusive fundaron iglesias y catedrales para sus respectivas colonias, apoyando también con sus capitales el desarrollo de la zona. El Paseo de los Ingleses (Promenade des Anglais) fue nombrado así en honor a las aportaciones de los ingleses.

Con el paso de tiempo en los últimos siglos, el esplendor de la región ha ido atrayendo cada vez a más visitantes de todo el mundo. Hoy en día, Niza sigue siendo el centro más importante de la industria turística en la Costa Azul. Eso sí, seguido muy de cerca por Mónaco, Cannes y Saint-Tropez.

Síguenos:

  • Facebook Social Icon
  • Instagram Social Icon

Contacto:  easytripit@outlook.com

 

Copyright © 2019 easytripit. Todos los derechos reservados.